miércoles, 16 de octubre de 2013

A dotted line





Pero yo quería formar un universo lírico en el cual sólo los dos domináramos los renglones en blanco, donde cada uno lograra emerger -de forma tempestuosa- como tinta indeleble y transgredir los espacios…Recordándolo, comprendo que esta acción resultaría algo esquizofrénica, inadecuada para mi universo infestado por demonios. Ahora, me conformo con saber que cada uno, en nuestro particular lienzo, hacemos y deshacemos de manera desinteresada nuevas estructuras: sin fórmulas poéticas, sin discursos que intentan encuadrarnos en una historia imaginaria, alejadas de retóricas antiguas.

Me despido con puntos suspensivos, así parto a mi hoja en blanco.

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